lunes, 18 de agosto de 2014

ESTUDIOS DE LA VISIÓN MINISTERIAL. (OCTAVA PARTE)

ÁREAS EN LAS QUE DEBEMOS SER PERFECCIONADOS PARA ALCANZAR LA VISIÓN.


La Obediencia. Filipenses 2:8.

La obediencia es una de las actitudes más difíciles del ser humano, porque está en proporción directa a la entrega de la voluntad.

La obediencia es la actitud de renunciar totalmente a nosotros, para que en nosotros se cumpla la voluntad de Dios y eso es producto de un quebrantamiento.

¿Qué es un Quebrantamiento?

El quebrantamiento: Es quitar Dios la autosuficiencia de los hombres para que éstos a su vez comiencen a depender de Él.

El quebrantamiento: Es la destrucción del egocentrismo, de tus planes, propósitos, proyectos, ambiciones, incluso de tus propios esfuerzos.

El quebrantamiento: Es el acto de desmoronarte, segmentarte, desarmarte, inutilizarte a fin de que todo tu ser pueda morir y Cristo pueda vivir en ti. Gálatas 2:20. Eclesiastés 10:2.

Alguien dijo que en el mundo secular o físico cuando las cosas se quiebran, se rompen, se parten, se resquebrajan, pierden su valor. En el mundo espiritual las cosas son diferentes, porque mientras más nos rompamos, nos resquebrajemos, y nos quebrantemos delante de la presencia de Dios más valemos para Él, porque tal acción nos conduce a la obediencia.

Dios tiene que hacernos entender que somos vasos, instrumentos, canales por donde Él lleva a cabo su obra.

Dios no está interesado en lo que hacemos por Él, sino en que hagamos lo que Él nos mandó a hacer, porque en esto está incluida su voluntad y mi obediencia.

Salomón dijo: “Muchos son los planes en el corazón del hombre, más el consejo del Señor permanecerá” Proverbios. 19:21.

Es decir, no es lo que tú pienses, es el pensamiento de Dios lo que vale en el Reino en relación a su propósito.
Podemos estar haciendo la obra de Dios y desagradar a Dios, porque lo que a Él le agrada no es que haga su obra, sino su voluntad.

Tuve una experiencia con Dios después de haber leído uno de los libros del conocido predicador Smith Wigglesworth. En mi oración le dije a Dios que quería hacer cosas grandes para Él, y Dios me contestó:

“José, si quieres hacer cosas grandes para mí, ten presente que lo más grande que tú puedes hacer para mí, es hacer lo que te mando a hacer, porque lo grande no está en hacer, sino en obedecer”

Entonces pude entender por el Espíritu lo que Samuel le quiso decir al Rey Saúl cuando le expresó: ”Se agrada más Jehová de la obediencia que de los muchos sacrificios y el que se le preste atención a su palabra que la grosura de muchos carneros”. Lo importante no es hacer la obra de Dios sino su voluntad. Podemos estar haciendo cosas buenas y desagradar a Dios, porque a Dios no le agrada nada de lo que tú hagas, así sea bueno, si Él no te lo mandó a hacer.

Cuando enseño lo que es tentación explico que tentación no es sólo lo malo que Satanás te presenta, sino todo aquello que él te presenta sea malo o sea bueno con el fin de sacarte de la voluntad de Dios, por eso lo importante no es hacer la obra de Dios, sino hacer la voluntad de Dios.

Satanás puede usar la obra de Dios para sacarte de la voluntad de Dios y en esto está el engaño, cuando analizamos a Satanás como engañador describimos que, el engaño es: La sutileza que Satanás tiene para presentarte una gran mentira como también una gran verdad para sacarte de la voluntad de Dios. Satanás es tan sutil para engañar que utilizó la palabra de Dios para presentar una tentación, lo hizo con Jesús, su objetivo era sacarlo de la voluntad de Dios utilizando la verdad (la palabra).

Por eso debemos estar claros con lo que estamos haciendo como Ministros. Si lo que estamos emprendiendo es ordenado por Dios, o es un instinto de nuestra voluntad, o una oportunidad que se nos presentó.

Jesús dijo en Lucas 17:10, que si hacemos lo que Dios nos mandó a hacer somos siervos inútiles, cómo será si no hacemos lo que Dios nos mandó a hacer o si hacemos lo que no nos mandó hacer.

Alguien dijo que si pasamos más tiempo con el Señor de la obra seremos más eficaces en la obra del Señor. Muchas veces entramos en un afán por la obra como producto de la preocupación, y nos olvidamos del Señor de la obra. Dios me dijo un día que no me preocupara por su obra, que me ocupara de su obra, y la ocupación está en hacer exactamente lo que Él nos manda hacer.

Concluyo con un testimonio que escuché de Ronald Chor. En una ocasión Ronald le dijo a Dios que él deseaba tener algo que nunca haya sido de él, él dijo “si te doy mis pantalones ya son de tu propiedad, tu hiciste la materia prima, si te doy mi carro por igual, ¿qué te puedo dar que no haya sido de tu propiedad?, y oyó la voz de Dios que le dijo: “Ronald hay una sola cosa que es de tu propiedad, que te entregué en el Huerto del Edén y que viene siendo mío cuando tú me la cedes. Y es tu voluntad”

Nosotros podemos hacer con nuestra voluntad lo que queramos, podemos obedecer o desobedecer, las mismas actitudes podía tomar Jesús pero Él tomó la mejor, entregar su voluntad que implica obediencia, hasta el punto que en Hebreos 5:7:8 dice que “aprendió la obediencia”. que a pesar del “Gran clamor y lágrimas” era necesario que padeciera a fin de aprender por experiencia, toda la amplitud de la obediencia.

Jesús en la plenitud del Verbo sabía lo que era la obediencia pero no sabía lo que era obedecer, Jesús conoció la obediencia en forma práctica cuando vino al mundo en calidad de hombre, como verbo no tenía a quién someterse, pero cuando este verbo se hizo carne, empezó a experimentar lo que era la obediencia. Getsemaní, fue un momento tan decisivo para Jesús, para tomar tal actitud (Obediencia), solamente allí fue donde Jesús pudo conocer y aprender en toda su extensión, plenitud y amplitud lo que era la obediencia y lo que implica obedecer.

Debemos tomar las mismas actitudes de Jesús, vivir en obediencia, y que se pueda dar en nosotros lo que dice Filipenses 2:5. “Que haya en nosotros el mismo sentir que hubo también en Cristo”, que a pesar del sufrimiento y la agonía entregó su voluntad al Padre.

Nuestra voluntad debe estar en total entrega a Dios cueste lo que nos cueste, no importa lo que tengamos que perder o a qué tengamos que renunciar, o a qué tengamos que negarnos.

Debemos aprender de Jesús que tenía una voluntad muy propia aparte la del Padre, pero él dijo “Que no se haga mi voluntad, sino la tuya”. Él dejó de hacer lo que podía hacer en su propia voluntad para hacer la voluntad de Dios. Nosotros tenemos dos opciones: Obedecer o Desobedecer, tomemos la mejor opción. La obediencia.

Tomemos en cuenta que la desgracia más grande que sucedió en el mundo vino como producto de la desobediencia, pero la dicha y gracia más grande que ha sucedido en la humanidad es producto de la obediencia de un hombre, (Filipenses 2:5-11). Cuando vivimos en obediencia evitamos caer en desgracia.

Hay dos tipos de obediencia y dos formas de obedecer. Paso a definir cada una de ellas.

Los dos tipos de obediencia son: obediencia por persuasión, y obediencia por opresión.

TIPOS DE OBEDIENCIA

Obediencia por Persuasión.

Persuadir del griego que en el ámbito positivo significa enamorarte induciendo un cambio en la manera de pensar en contraste a la desobediencia, cambiando la razón llevándote a una consideración moral. El persuadir en relación a Dios es el acto de enamorarte para ganarse tu voluntad. Dios persuade en amor. Hechos 21:14.

“… ¿Crees, oh rey Agripa, a los profetas? Yo sé que crees. 28Entonces Agripa dijo a Pablo: Por poco me persuades a ser cristiano…” Hechos 26:27.28

El persuadir está muy lejos y en total contraste con la manipulación, la intimidación y el control. Estos son factores que rompen con el principio de Santidad, y a su vez son aéreas en las que se mueve el ocultismo. De Dios procede es el persuadir, Él persuade en amor.

Obediencia por opresión.

El oprimir está muy relacionado al controlar que indica intervenir, dirigir, dominar.

El control es el acto de intervenir, dirigir, dominar la voluntad y los deseos de una persona sobre llevándolo y sometiéndolo a hacer algo en contra de su voluntad.

El control en relación a la opresión es algo semejante a la adicción, que te conduce hacer algo en contra de la voluntad causando remordimiento.

La obediencia en relación a Dios en forma opresiva está muy lejos de su carácter. Un gran porcentaje de los creyentes viven en santidad cohibiéndose del pecado por temor de ir al infierno, o de perder el cielo. Indica que si no hubiera cielo y no existiera el infierno no hay razones que los mantenga en santidad. Los que lo mantienen en santidad es lo intimidados que se siente por causa de lo que van a perder.

El intimidar en relación a la obediencia es el acto de infundir miedo sometiendo y manteniendo a una persona atada a una santidad que no nace de sus mejores deseos y motivaciones. Lo duro del caso es, que Cristo nos hizo libre y nosotros como Ministros atamos y hacemos esclavos a nuestros feligreses a una sentida forzada que está en contra del carácter de Dios y en parte de una voluntad intrínseca.

Cuando nosotros como Ministros del Evangelio no les damos a nuestros feligreses razones que sean contundentes, absolutas, y lógicas que vayan acorde con la verdad y el carácter de Dios, los estamos conduciendo a una obediencia por opresión, llevándolos a una santidad fingida.

La mejor forma de probar la fidelidad de un creyente es decirle que la salvación en relación a la vida eterna no se pierde. Si éste después de tener dicha información entra en el terreno del libertinaje simple y llanamente está manifestando lo que siempre ha tenido en su corazón y lo que siempre ha querido hacer. De estas acciones negativas podemos deducir dos grandes verdades, o no a nacido de nuevo, o no tiene ni la menor idea de lo que es el ser trasladado del reino de las tinieblas al Reino de la Luz. El persistir en el pecado después de ser libre de su condición, es no tener conciencia ni mentalidad de Reino.

“…el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados.” Colosenses 1:13.14.

Pablo dice que los que han entendido estas verdades en relación al Reino de Dios y su propósito implícito en el traslado que tuvimos por gracia, no tomara la libertad en la gracia para el pecado.

“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne,…” Gálatas 5:13.

“Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?...” Romanos 6:1.2.

“No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias; 13 ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad, sino presentaos vosotros mismos a Dios como vivos de entre los muertos, y vuestros miembros a Dios como instrumentos de justicia. 14 Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.” Romanos 6:12.14.

FORMAS DE OBEDECER.

Obediencia Por resignación. Este tipo de obediencia es la que no se hace bajo un estado de sumisión y sujeción. La resignación entre otras cosa es una aceptación no meramente gustosa. Para mayor comprensión daré los conceptos de sumisión y sujeción.

Sumisión: Tiene que ver con el deleite que se tiene para ceder la voluntad y entrar en sujeción y caminar en obediencia. Es decir: la sumisión es la virtud interna, que produce placer y delicia en los buenos deseos que nacen de lo interior del ser, y que le conduce a la sujeción, tomando una actitud de obediencia.

Sujeción: Es el acto externo que se da en forma pasiva y que se manifiesta en forma activa cuando se actúa en obediencia. Es tanta la diferencia entre sumisión y sujeción, que puedes estar en sujeción y moverte en obediencia sin estar en sumisión, y a este acto se le denominaría obediencia por resignación. De esto dan testimonio las Escrituras.

“Volvieron los setenta con gozo, diciendo: Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre” Lucas 10:17. Las Escrituras dicen que los demonios creen y tiemblan pero no son obedientes por naturaleza, ni se complacen de ella.

“Tú crees que Dios es uno; bien haces. También los demonios creen, y tiemblan…” Santiago 2:19.

Cuando estás en sumisión y en sujeción y pasas a la obediencia, a este acto se le llama obediencia por contentamiento. Debemos aprender a vivir en sumisión, para caminar en sujeción, y estar en obediencia

Obediencia por contentamiento. La obediencia por contentamiento se hace en total deleite, en la más grande sumisión, sujeción, y humillación; con un espíritu quebrantado dispuesto a la más grande entrega con el fin de agradar a quien demanda una obediencia.

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ESTUDIOS DE LA VISIÓN MINISTERIAL. (SEPTIMA PARTE)

ÁREAS EN LAS QUE DEBEMOS SER PERFECCIONADOS PARA ALCANZAR LA VISIÓN.

La Paciencia. Hebreos 10:35-36. Hebreos 12:1. 

Podemos vivir en amor y en fe, pero sin la paciencia es difícil alcanzar la visión. El texto dice: “Es necesaria la paciencia para adquirir las promesas” (Hebreos.10:36) y esto se puede aplicar al desarrollo de una misión para alcanzar la visión.

Hay que tomar en cuenta que el griego presenta el término “Necesario”, como algo imprescindible, como un requisito sin ecua non, que no puede pasar por alto, de allí lo importante de conocer y vivir en paciencia para lograr alcanzar la meta que es la visión.

En el griego se presentan dos términos con diferentes significados para caracterizar la paciencia que son: “Hupumones” y “Makrotomia”. Pasemos a definirlos.

Hupumones: Es el carácter que no sucumbe ante cualquier sufrimiento, es solidez, consistencia, firmeza, estabilidad. Hupumones es la fuerza de la fe.

La paciencia, bajo el término Hupumones, es lo que te va hacer fuerte, sólido, consistente, perseverante, ante la visión que Dios te ha dado.

Alguien dijo que lo importante no es tener fe sino ser sólido en ella, y la solidez de la fe está en la paciencia. El Apóstol afirmó en su carta que: “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos” (Santiago.1:8), y esto se puede aplicar a la visión.

El Profeta dijo: “aunque la visión tardara, espérala porque ciertamente llegará, porque Jehová no miente”, (Habacuc. 2:3). Mantén en tu espíritu la visión que Dios te ha dado, no la abortes, paso a paso la vas a alcanzar.

En la mayoría de los casos lo que Dios nos llamó hacer no se va a dar de la noche a la mañana tiene su tiempo y su proceso, hay que ser consistente en lo que Dios nos encomendó. Nunca olvides esta verdad: “La gota no quiebra la piedra por la fuerza que tiene sino por lo consistente que es” El ser consistente es una de las virtudes más grandes y poderosas que tiene un visionario para alcanzar la Visión.

El escritor de los hebreos dice: “Corramos la carrera de la Fe con paciencia”. Hebreos 12:1.


Makrotomia. Hebreos 5:7. 6:5.

La “Makrotomia” es un término compuesto que significa grande en temperamento (Macro: Grande- Tomia: Temperamento).

La “Makrotomia” es la habilidad de ser elástico te estiran y vuelves a tu lugar, sabes quién eres, puedes y tienes, nadie te saca de quicio o del lugar.

Cuando unimos los dos términos “Hupumone” y “Makrotomia” según sus características y valores podemos entender y definir la paciencia como: La habilidad que se tiene de caminar y permanecer en el tiempo de Dios.

En Dios no es bueno que te atrases pero tampoco es bueno que te adelantes, el factor tiempo es muy determinante para alcanzar la Visión.

Para poder entender el por qué el factor tiempo es determinante para alcanzar la Visión, vamos a definir y caracterizar el término tiempo del griego, “Kronos” y “Kairos”.

Kronos: De donde se deriva el término cronología. El “kronos” es lo que denota un lapso de tiempo sea largo o corto y que se especifica en: Segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años, quinquenios decenios, milenios, Hechos 1:7.

Kairos: Es un estado de tiempo que Dios ha designado en su perfecta voluntad dentro del tiempo de los hombres, para llevar a cabo el objetivo que se ha propuesto.

Cuando hablamos del tiempo de Dios es decir del “Kairo”, nos referimos aquella oportunidad que Dios nos da en un momento y en una ocasión específica y determinante para llevar a cabo en nosotros su perfecta voluntad y que por ende no la debemos desperdiciar ni pasar por alto. El Kairo es el tiempo de Dios dentro del tiempo de los hombres. Esto está revelado en el libro de los Hechos capítulo uno verso seis al siete.

En este pasaje, los discípulos le preguntan a Jesús “Señor ¿Restaurarás el reino a Israel en este tiempo”

Jesús le dijo: “No os toca a vosotros saber los tiempos” o las sazones que el Padre puso en su sola potestad”

El término tiempo que utilizaron los discípulos para hacer la pregunta es Kronos. Mientras que Jesús en su respuesta utilizó tanto el Kronos como el Kairos que se tradujo sazones en nuestras versiones.

En la conjunción de estos dos términos, lo que Jesús quiso expresar fue lo siguiente: “No les toca a ustedes saber cuándo mi padre en su tiempo (Kairos) dentro del tiempo (Kronos) de los hombres, restaurará el reino de Israel, porque sólo el Padre tiene la potestad de conocer tal acontecimiento”.

Según este pasaje, el Kairos es el tiempo de Dios dentro del tiempo de los hombres.

Es muy importante caminar y permanecer en el tiempo de Dios para alcanzar la visión.

Leyendo uno de los libros de Roy Durman aprendí y capté con mayor fuerza este principio. Roy Durman le preguntó a Dios:

“si tú para lograr un objetivo en un hombre necesitas que en él haya fe y disposición,¿ por qué lograste hacer en Jonás lo que lograste hacer si en Jonás no hubo fe ni disposición?”.

Dios le contestó: “En un hombre deben haber tres factores que determinan el que pueda llevar a cabo mi voluntad en él. El hombre debe estar seguro que fue llamado a hacer lo que está haciendo. El hombre debe estar seguro que está en el lugar donde yo lo quiero. El hombre debe estar seguro que está en mi tiempo para lo que yo quiero hacer” Jonás fue el hombre que YO escogí para lo que estaba haciendo. Jonás estaba en el lugar apropiado donde Yo lo quería, Jonás estaba en mi tiempo preciso y oportuno para lo que YO designé hacer con Nínive”

Esto indica que: Tú puedes ser el hombre escogido por Dios para la Visión y estar en el tiempo pero si no estás en el lugar vas a fracasar.

Por igual indica que: Tú puedes ser el hombre escogido, estar en el lugar apropiado, pero si no estás en el tiempo vas a fracasar. Como nunca habrá un lugar, y nunca habrá un tiempo si Dios no te escogió.

Concluyo diciendo que todas las cosas en Dios tienen su tiempo. En una oportunidad quise apresurarme y adelantarme al tiempo de Dios, y en medio de todos los desajustes que tuve por causa de haberme desubicado en el tiempo, Él me dijo: “José para correr hay que trotar, para trotar hay que caminar, para caminar hay que gatear, para gatear hay que nacer”, luego me preguntó: “¿Naciste?” , yo le contesté: “Sí Señor”, por lo que me hizo una observación: “Es cierto que naciste! Y apenas estás gateando”.

Esto me enseñó que en Dios hay que ser paciente y esperar su tiempo para obrar en Él, Dios nunca llega tarde, Él es oportuno y preciso en las cosas. CONTINUARÁ.

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viernes, 8 de agosto de 2014

ESTUDIOS DE LA VISIÓN MINISTERIAL. (SEXTA PARTE)

ÁREAS EN LAS QUE DEBEMOS QUE SER PERFECCIONADOS PARA ALCANZAR LA VISIÓN.

La Fe. Hebreos 11:1

Podemos movernos en amor pero si no hay fe nunca podemos desarrollar una Misión para alcanzar la Visión. Alguien dijo: “Así de grande como es la visión así de grande será el ataque del enemigo y las ofertas que te presente”

En el capítulo 11 de la carta que se le escribe a los Hebreos, el escritor nos da una lista de hombres y mujeres que alcanzaron el objetivo por Fe. Luego en el capítulo 12 de la misma carta nos insta y nos reta a correr una carrera para alcanzar una visión, dicha carrera es llamada la carrera de la Fe. El pasaje dice:

“Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, 2puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”

Tomando en cuenta la ilación del pensamiento como principio de interpretación, el término “Teniendo en derredor nuestra tan grande nube de testigos” en forma de metáfora el escritor está haciendo referencia a los personajes nombrados en el capítulo once como héroes de la fe que les tocó correr la carrera. Quien escribe la carta a los hebreos nos está visualizando en un gran estadio donde los espectadores son estos gigantes de la fe que nos dan testimonio que la carrera de la fe no es vano que el gran anfitrión que nos invita e insta a correr la carrera que es Dios no falla cumple sus promesas.

Toda persona que es llamada por Dios para un objetivo, debe depositar toda su confianza en Dios y descansar en Él, de otra forma no podrá alcanzar el objetivo para el cual fue llamado. El llamado al Ministerio es un desafío y un desafío es el llamado que Dios hace para alcanzar lo imposible, y para eso necesita la Fe.

“Por la fe, Noé se sostuvo creyendo una palabra que Dios le dijo de cosas que aun no se veían, y por esa fe, salvó a su casa y condenó al mundo cumpliendo y alcanzando el objetivo que recibió de Dios” Hebreos.11:7.

“Por la fe, Abraham dejó sus tierras sin saber a dónde iba” Hebreos.11:8.

“Por la fe, José el amado en horas de su muerte, mencionó y profetizó la salida de los hijos de Israel y dio mandamiento acerca de sus huesos, que aun después de muerto él heredaría la tierra de Canaán, y de esta forma no quitó la mirada del llamado y la visión que Dios había puesto en él” Hebreos. 11:22.

Me admira mucho el Ministerio de Moisés, que en el ejercicio del llamado por la fe “se sostuvo como viendo al invisible”, ¿Cómo se puede ver al invisible? Por fe. Hebreos.11:27.

Por la fe, dice que “se hicieron fuertes ante las enfermedades” (debilidades). Hebreos.11:34.

Hay una gran lista desde el verso 32 al 37 de hombres y mujeres que lograron el objetivo por la fe.

“¿Y qué más digo? Porque el tiempo me faltaría contando de Gedeón, de Barac, de Sansón, de Jefté, de David, así como de Samuel y de los profetas; que por fe conquistaron reinos, hicieron justicia, alcanzaron promesas, taparon bocas de leones, apagaron fuegos impetuosos, evitaron filo de espada, sacaron fuerzas de debilidad, se hicieron fuertes en batallas, pusieron en fuga ejércitos extranjeros,…Otros experimentaron vituperios y azotes, y a más de esto prisiones y cárceles. Fueron apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a filo de espada; anduvieron de acá para allá cubiertos de pieles de ovejas y de cabras, pobres, angustiados, maltratados;…”

Pablo el apóstol presenta una gran lista en sus escritos de conflictos por donde tuvo que pasar por causa del ministerio y la visión que recibió de Jesús, pero nada lo detuvo.

“Además de las afrentas, necesidades, persecuciones y angustias, azotes, cárceles, tumultos, trabajo, desvelos, ayunos, deshonra, mala fama, engañadores, Como moribundos más he aquí vivimos", "como castigados, mas no muertos, como entristecidos, mas siempre gozosos, como pobres, más enriqueciendo a muchos, como no teniendo nada, mas poseyéndolo todo; azotes sin números; en cárceles, en peligro de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno; tres veces he sido azotado con vara; una vez apedreado; tres veces he sufrido naufragio..., un día y una noche he estado como náufrago en alta mar; en camino muchas veces, en peligro de ríos, peligro de ladrones, peligro de los de mi nación, peligro de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajos y en fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez, despreciado, perseguido, difamado, hecho como la escoria del mundo, el desecho de todos hasta hoy”

Habacuc 2:4 y Hebreos 10:38 dice: “el justo por la fé vivirá” y el término vivirá en estos dos pasajes indica: “subsistirá o se mantendrá firme ante los ataques más difíciles de la vida”

Según 1ª Juan 5:4. La fe es: “la fuerza que nos mantiene firmes ante las asechanzas del enemigo y ante un mundo que nos rodea”,

Por causa del Ministerio, de la Misión y de la Visión vamos a tener grandes conflictos y confrontaciones, estamos luchando contra un ser que tiene poder, habilidades, destreza, y maquina muy bien las cosas; hace planes anticipados y muy bien calculados. He aprendido a no darle mucha importancia al diablo pero tampoco lo ignoro, él se va a mover con el fin, de por lo menos hacernos detener para que no alcancemos el objetivo del Ministerio, que viene siendo la visión.

Sobre todas estas cosas debemos conocer que la prueba, el ataque, la enfermedad, la tentación, la situación económica difícil puede ser grande; pero más grande es Dios para resolver todos esos problemas. Nunca nos desanimemos, sólo creamos no desmayemos en la fe ante la palabra que Dios nos ha dado en la visión que recibimos y veremos la Gloria de Dios en el Ministerio, sólo creamos y descansemos en Dios. Acuérdate que el peor enemigo que tenemos para alcanzar el éxito es el desánimo, en el Ministerio si te detienes pierdes si te regresas fracasas, la dicha más grande que una persona tiene es creerle a Dios, en Hebreos 11:6 dice que “Dios es galardonador de los que le buscan en Fe”.

Acuérdate de estas palabras: Está más interesado Dios que tú mismo, en que alcances la visión que Él te ha dado. Qué te quiero decir con esto, que Dios está de nuestro lado.

El Apóstol Pablo hizo unas declaraciones muy acertadas que me han servido y sostenido en mucho de los conflictos que se han suscitado en el ejercicio del Ministerio; él dijo: “Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?”, Romanos.8:31.

Aprendí algo de Kathryn Kuhlman, ella dijo: “Estamos trabajando a favor del equipo que va ganando y lo mejor del caso es que nunca perderá”, por eso yo te animo a echar mano de la fe y de la palabra (Rhema) de Dios y sigue adelante no te detengas porque tu redentor vive. Job 19:25)

La fe es el único sentido espiritual que nos permite ver lo que no hemos visto. Para los verdaderos visionarios, el mundo imaginario de sus visiones es más real para ellos que la realidad concreta que los rodea.

El caso de Walt Disney es un ejemplo concreto de un visionario que no perdió la fe en su visión. Estando sentado en una banca contemplaba lo que se llamaría la montaña del espacio, manifestando a sus arquitectos el diseño de cómo sería dicha montaña, sus arquitectos plasmaron y escribieron esta visión sin perder detalles, comenzando la obra tal y como la recibieron de Walt Disney, muriendo éste sin haberse concluido la obra.

Cuando la montaña del espacio fue inaugurada, las autoridades estaban presentes, y la viuda de Disney estaba ahí. Uno de los jóvenes ejecutivos se puso de pie y le dio inicio a la inauguración de la montaña diciendo: “Es una lástima que el señor Walt Disney no esté aquí el día de hoy para ver esta montaña” el discurso fue interrumpido por la viuda de Disney mirando a la multitud y dijo: “Debo corregir lo que el joven acaba de decir. Walt ya había visto esta montaña, son ustedes los que la están viendo por primera vez”

Sólo la fe en lo que Dios nos mandó hacer es lo que nos va a mantener firmes e inconmovibles, sin desmayar ni vacilar mirando lo que no hemos visto.

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viernes, 18 de julio de 2014

                           
  MAESTRO: JOSÉ BRICEÑO Y TAMARA VERA DE BRICEÑO.

PENSAMIENTOS DEL MAESTRO: JOSE N. BRICEÑO A.
   PENSAMIENTO DEL MAESTRO: JOSE N. BRICEÑO A.
     PENSAMIENTO DEL MAESTRO: JOSÉ N. BRICEÑO A.

    PENSAMIENTO DEL MAESTRO: JOSÉ N. BRICEÑO A.

PENSAMIENTOS DEL MAESTRO: JOSÉ N. BRICEÑO A.

               ESCUDO DE LA ESCUELA DE TEOLOGÍA 
                         " JESÚS SOBERANO SEÑOR" 

PENSAMIENTO DEL MAESTRO JOSÉ BRICEÑO

PENSAMIENTO DEL MAESTRO JOSÉ BRICEÑO

MAESTRO: JOSÉ N BRICEÑO A

EL MAESTRO JOSÉ BRICEÑO Y EL SALMISTA ROBERTO ORELLANA


























MAESTRO: JOSÉ N. BRICEÑO A 

jueves, 17 de julio de 2014

ESTUDIOS DE LA VISIÓN MINISTERIAL. (CUARTA PARTE)

¿CÓMO ALCANZAR LA VISIÓN?

En la interrogante nos referimos a los motivos o móviles que nos impulsan alcanzar la Visión, porque lo importante no es sólo tener una Visión sino poderla alcanzar, pero no es tan sólo alcanzarla sino ¿cómo la alcanzamos?

Pablo dice que para alcanzar la Visión es necesario correr una carrera. Hay una gran diferencia entre la visión y la carrera. La visión es la meta alcanzar, es el objetivo principal y absoluto del Ministerio, la carrera es la forma en la que nos desenvolvemos en las directrices que Dios nos da para alcanzar la visión. De allí la diferencia entre lo que es Visión y Misión.

¿QUE ES LA MISIÓN?

El término Misión está relacionado con instrucciones o directrices que se reciben para llevar a cabo una comisión para obtener un objetivo o alcanzar una meta.

Del término Misión es de donde se deriva los términos comisión, misiones, misionero.

Misionero se le llama al ente que fue enviado con ciertas directrices y reglamentos para desarrollar y cumplir una misión para alcanzar un objetivo que es la visión.

El ejemplo Bíblico está cuando Jesús envió a los doce y luego a los setenta a la gran comisión delegándoles autoridad, dándoles ciertas directrices.

“Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos. Y les mandó que no llevasen nada para el camino, sino solamente bordón; ni alforja, ni pan, ni dinero en el cinto, sino que calzasen sandalias, y no vistiesen dos túnicas… Y saliendo, predicaban que los hombres se arrepintiesen. Y echaban fuera muchos demonios, y ungían con aceite a muchos enfermos, y los sanaban” Marcos 6:7.

“Después de estas cosas, designó el Señor también a otros setenta, a quienes envió de dos en dos delante de él a toda ciudad y lugar adonde él había de ir. Y les decía: La mies a la verdad es mucha, más los obreros pocos; por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies. Id; he aquí yo os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni calzado; y a nadie saludéis por el camino. En cualquier casa donde entréis, primeramente decid: Paz sea a esta casa. Y si hubiere allí algún hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; y si no, se volverá a vosotros. Y posad en aquella misma casa, comiendo y bebiendo lo que os den; porque el obrero es digno de su salario. No os paséis de casa en casa. En cualquier ciudad donde entréis, y os reciban, comed lo que os pongan delante; y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. Lucas 10:1.9.

La Misión desde el punto de vista teológico son las directrices que el Espíritu Santo le da a una persona en la cual se desenvuelve para alcanzar una Visión. Esto indica, que nadie puede alcanzar una Visión si no tiene Misión, y nadie puede tener una Misión si no es dirigido por el Espíritu Santo, pero nadie puede ser dirigido por el Espíritu si no hay una vida de intimidad y comunión con el Espíritu.

Cuando se alteran estos principios, es cuando podemos ver hombres que indudablemente tienen un Don Ministerial, tienen una Visión, pero no tienen Misión porque no son dirigidos por el Espíritu, viven una vida sensual, almática, carnal, materialista; totalmente desordenada ajena a la vida del Espíritu Santo, y lo que los impulsa a desarrollar una obra es el humanismo, que viene siendo la fuerza y el poder que el ser humano tiene inherentemente en él para lograr sus propios objetivos sin la intervención de Dios. Con el humanismo se puede llevar a cabo la obra de Dios, pero no su voluntad.

Tomando en cuenta esta verdad es cuando podemos ver la gran necesidad que se tiene de una vida de intimidad y comunión con el Espíritu. Jesús dijo en relación al desarrollo de su obra para alcanzar la voluntad de Dios: “…porque separados de mí nada podéis hacer…” Juan 15:5.

Como la Misión tiene que ver con la carrera debemos analizar el motivo correcto de la carrera. Si es tan importante alcanzar la visión, es también correr la carrera desarrollando una Misión pero en una forma legítima.

En 2ª Timoteo 2:5 y 1ª Corintios 9:24.27, Pablo nos muestra la importancia de correr en una forma legítima. Él dice que cuando corre lo hace golpeando su propio cuerpo, manteniéndolo en servidumbre. Lo que quiso decir fue: “Corro disciplinándome a mí mismo, teniendo sumo cuidado de hacer las cosas con motivos correctos para no ser descalificado”

Hay quienes han alcanzado una meta, corrieron una carrera, pero no obtendrán premios, ¿Por qué?, porque alcanzaron sus propias metas, corrieron sus propias carreras y cuando corrieron lo hicieron de una forma ilegítima, mintieron, trampearon, sobornaron, robaron, estafaron, atropellaron, engañaron, compitieron; no les importó a cuantos se llevaron por delante con el fin de alcanzar sus propios objetivos.

Hoy en día tenemos Ministerios aparentemente prosperados, con programas de radio, televisión, centros de rehabilitación, con buena posición, con un nombre, fama, popularidad; pero ante los ojos de Dios son unos “…desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos” (.Apocalipsis 3:17), para efectos de Dios en cuanto a galardones no obtendrán nada porque ya obtuvieron su recompensa. Por eso es que todo Ministro que reciba una visión debe centrarse en ella con motivos correctos.

En las Crónicas escritas por Esdras dice: “Los ojos de Jehová contemplan la tierra buscan hombres que tengan motivos correctos en su corazón para depositar en ellos todo su poder” 2ª Cronicas 16:9.

Dios no respalda la ambición de los hombres, Él respalda su visión en la vida de los hombres. La ambición en un hombre es una visión con motivos incorrectos, por esta causa Dios suple nuestras necesidades, no nuestros caprichos ni nuestras vanidades. Jamás recibirás de Dios recursos si lo pides con egoísmo lleno de lujuria. Si lo que pides no lo haces por causa y en beneficio del Reino, cercenas la posibilidad de ser bendecido por Dios. Jesús dijo que busquemos primeramente el Reino de Dios amando y haciendo justicia, y las demás cosas serán añadidas porque somos parte del Reino.

Quien tiene una visión, no emprende una carrera por obtener una posición, lo hace por alcanzar un ideal, y este es el de Dios.

En Conclusión: No es hacer para Dios, sino cómo lo hacemos y como lo alcanzamos.

A continuación presentamos seis (6) áreas en las que un Ministro debe alcanzar perfección y madurez para que haya un motivo correcto en el corazón y a la vez sea sólido en el carácter y lograr así desarrollar una Misión en las directrices del Espíritu, y alcanzar el objetivo principal y absoluto del Ministerio que es la visión.

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jueves, 10 de julio de 2014

LISTA DE LIBROS DEL MINISTERIO "JESÚS SOBERANO SEÑOR" ESCRITOS POR EL MAESTRO: JOSÉ BRICEÑO. DISPONIBLES PARA HACER SUS COMPRAS.

1) ADORACIÓN
2) CRISTOLOGÍA
3) CONFLICTO ENTRE DOS REINOS
4) EDUCACIÓN SEXUAL
5) EL MATRIMONIO
6) ESCATOLOGÍA BÍBLICA
7) EXCELENCIA MINISTERIAL I
8) EXCELENCIA MINISTERIAL II
9) HERMENÉUTICA SAGRADA
10) LA CRIANZA DE LOS HIJOS
11) LA FUERZA DE LA JUSTICIA

12) LA ORACIÓN EFICAZ
13) LA FE UN ESTILO DE VIDA
14) LOS DONES DEL ESPÍRITU
15) MAYORDOMÍA INTEGRAL
16) NEUMATOLOGÍA
17) PLAN FINANCIERO DE DIOS I
18) PLAN FINANCIERO DE DIOS II
19) PRINCIPIO DE AUTORIDAD
20) SANIDAD EN CRISTO
21) SANTIDAD DEL ALMA
22) VISIÓN MINISTERIAL

MAESTRO: JOSÉ N. BRICEÑO A

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martes, 8 de julio de 2014

IMPORTANCIA   DE  TENER  UNA  VISIÓN   EN    EL  MINISTERIO. (SEGUNDA PARTE)

     Eclesiastés dice: que le es mejor al hombre ser un abortivo, que el estar en la tierra sin visión. Eclesiastés 6:3.6. En forma amplificada el texto dice: Te es mejor haber nacido antes del tiempo y sin vida, que estar en el mundo sin propósito.

       En  las observaciones  que  a  continuación voy a presentar, usted    podrá   darse  cuenta de lo  importante   que  es  tener  visión   en  el  Ministerio   y  lo  nocivo y   letal  que  puede  ser  el  no  tenerla.
       Alguien dijo, refiriéndose al valor de la visión, que no importa cuánto dinero tenga un individuo, si carece de visión es el más pobre del mundo ya que su vida no tiene sentido. Una misión y una visión se pueden desarrollar y alcanzar con dinero pero no se compra con dinero. Si sólo vives de tu dinero y no tienes visión, eres la persona más pobre  en el mundo, porque sin visión sólo se consume, la visión te lleva a producir.

     El valor de la visión  es tan significante que una persona con visión es más grande que las fuerzas pasivas de noventa y nueve que sólo están interesadas en hacer o llegar a ser alguien. La mayoría de las personas tienen interés en su destino, pero no son gentes realizadas por no tener  motivos que los  impulsen porque no tienen visión.

    El don más grande que Dios le pudo dar a un individuo para visualizar las cosas no es la vista, es la visión. La vista es la función de los ojos pero la visión es la función del corazón. Se puede tener vista y no tener visión. La visión es tan determinante para el éxito de un individuo que sólo ella te mantiene viendo aun cuando tengas los ojos cerrados.

      El peor enemigo de la visión que viene de Dios son tus propios ojos, lo que ves no determina lo que Dios te muestra en visión.

    En  una  ocasión  se  le  preguntó  a una mujer invidente llamada  Helen Keller   que  si  había  algo  peor en este mundo  que   nacer   siendo  ciego,  a lo cual  contestó:  “sí,  nacer  con  vista  y  no  tener visión”.

    Esta mujer  invidente, con todas las dificultades que tenía, logró sacar su doctorado en la Universidad. Ella no tenía vista pero tenía visión.

    La  desgracia  más  grande  para  un  individuo  está  en  no  sentirse realizado  en  la   vida,  y  de  la  única  forma  que  un  individuo  se  sienta  realizado  es  que  haya  alcanzado  propósitos  y   proyectos, que indica una visión.

     >SI NO HAY  VISIÓN  DE  MÁS  SE  ESTÁ  EN  EL MINISTERIO.

    En  la  introducción  de  la  guía  decíamos  que  la  fuerza  y  la intensidad   con  que  logremos   llevar a  cabo  un  Ministerio   está  en  proporción  directa  con  la visión   que  se  ha  recibido. Una persona con visión es más fuerte y más poderosa que noventa y nueve que emprenden algo sin visión. Si  no  hay   visión  no  hay  verdadero motivo   que  nos  comprometa  a  desarrollar  con  éxito  el  Ministerio. El éxito en un   Ministro  está  en  alcanzar  el  objetivo  de  dicho  Ministerio,  que  vendría  siendo  la  visión.

  >DONDE  HAY VISION NO  HAY  LUGAR PARA LA  ELECCIÓN

    Una  persona  con  visión  sabe  cuál  es  su  decisión y que no tiene opción para elegir entre otra cosa, porque  la  visión  tiene  una característica   tan  importante  que  por ende te va a demarcar un horizonte muy  definido que te llevará a alcanzar  un objetivo. Por esta causa una persona que haya recibido de Dios la visión, sabe y debe estar claro que su única  opción es la visión.

    >DONDE NO HAY VISION NO HAY  ABSTINENCIA

    La abstinencia relativa a la visión, es el poder que se tiene de privarse de todo aquello  que nos  desvía y nos saca del curso para lo cual fuimos escogidos. Cuando no tienes visión lo que te ofrecen lo haces, por esta causa, cuando el visionario cuida la visión, la visión lo cuida a él.

     La visión de Dios en un hombre es tan determinante, que la visión que viene del creador de la vida preserva la vida de los hombres. Hasta que Dios no termine lo que se propuso hacer en el hombre que le dio la visión por ningún motivo puede morir. Esto es notorio en la vida de Simeón, lo que le preservó la vida a este hombre fue la palabra que recibió de Dios cuando le dijo que hasta que sus ojos no vieran al Mesías no vería la muerte. Una vez que esto se cumplió Simeón murió (Lucas 2:25.32). Esto indica que hasta que Dios no termine de hacer con nosotros lo que se propuso hacer no veremos la muerte. Pero debemos entender, que esto se da en aquellos que permanecen en la visión cumpliendo los principios y demandas del Reino en relación a la visión que se recibió de Dios, si abandonas la visión en cualquier momento puedes morir. El ejemplo más claro lo tenemos en la vida de Moisés y Aron, que por quebrantar los principios y las demandas de Dios fueron desplazados y vieron la muerte.

      “Aquel mismo día Jehová habló a Moisés y le dijo: «Sube a estos montes de Abarim, al monte Nebo, situado en la tierra de Moab que está frente a Jericó, y mira la tierra de Canaán, que yo doy por heredad a los hijos de Israel.  Muere allí en el monte al cual subes, y te reunirás a tu pueblo, así como murió Aarón, tu hermano, en el monte Hor, y se reunió a su pueblo. Por cuanto pecasteis contra mí en medio de los hijos de Israel, en las aguas de Meriba, en Cades, en el desierto de Zin; porque no me santificasteis en medio de los hijos de Israel. 52 Verás, por tanto, delante de ti la tierra, pero no entrarás allá, en la tierra que doy a los hijos de Israel.” Deuteronomio 32:48.52.

    > DONDE  NO  HAY  VISIÓN  NO  HAY  CAMINO  DEFINIDO.

    En  Juan  14:5  encontramos  un  ejemplo   claro  de  lo  que  acabamos  de  hacer  referencia.  Jesús  le  dice  a  sus  Discípulos en  una  forma  afirmativa,  sabéis  a  donde  voy,  sabéis  el  camino”,  Tomás expresó  en  una  forma  interrogante  y  razonable:  Señor  no  sabemos  a  dónde  vas;  ¿Cómo  pues  podemos  saber  el camino?”.  Es  decir: “Señor  muéstranos a dónde  vas  y  conoceremos  el  camino”Jesús  inmediatamente  en  la  respuesta  que  les  da  a  sus  discípulos,  les  mostró  al  Padre  como  la meta  y  se  mostró  a  Él  como  el  camino.

    Observando con precisión el  pasaje  podemos  entender  una  gran  verdad,  que  sin  una  meta  no  hay  camino  definido,  Tomás  le dijo  a Jesús  “…muéstranos  a  dónde  vas  y  conoceremos  el  camino”.  Esto  indica  que  un  individuo  que  tenga  la  intención   de  salir  pero  sin  tener  una  meta, un destino, o un punto de llegada nunca tendrá un camino definido; cualquier  camino  le  sirve. Alguien dijo que  lo importante no es tener un punto de  salida sino tener un punto de llegada.

     Un  Ministro  debe  estar  seguro  hacia  dónde  se  dirige,  cuál  es  su  rumbo,  y  estando  claro  en  esto tener  una  dirección   precisa  para así  poder  dirigir  a  otros.  Jesús  en  Juan  8:14  dijo: “Yo  sé  de  dónde  vengo  y  sé  a  dónde  voy”,  esta  debe  ser  la  percepción  de  un  Ministro,  por  lo  menos  saber  a  dónde  va  o  hacia  dónde  se  dirige. De no ser así, sería un nómada, ambulante, un ente sin destino.
           
     >DONDE  NO HAY  VISIÓN  LAS  COSAS  SE  HACEN  AL  AZAR,  A TIENTAS,  A  LA  AVENTURA,  SIN  OBJETIVIDAD.

    Estar  en  el  Ministerio  sin  visión  es  como  tirar  golpes  al  aire,  Dios  no  quiere  personas  que  estén  en  el  Ministerio  trabajando  a  la  aventura,  Él  quiere personas  con  objetividad, con precisión,  claros   y  seguros  de  lo  que  están  haciendo y a lo que fueron llamados.

    Pablo  en filipenses.3:14 dijo: Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento”

     Proseguir:  Este  término  del  griego   indica:  seguir  con  intensidad  en  una  forma  presurosa sin desviar el rumbo. El proseguir tiene que ver con el avanzar en las directrices que el Espíritu Santo nos da para alcanzar un objetivo.
      
    La  meta:   Es  el propósito relativo a la visión.  
        
    El premio: Es  el  galardón,

    El supremo  llamamiento: Viene siendo el  Ministerio.

    Pablo  estaba  claro del  premio  que  iba  a  recibir,  del  llamado  que  había  recibido, de  la  meta (visión)  que  debía  alcanzar y de la misión que debía desarrollar.  Todo  Ministro  debe  estar  claro  en  estos  cuatro  factores  que  son  determinantes  en  la  carrera  Ministerial,  de no ser  así,  estás  como  un  barco  sin  timón,  sin  rumbo  fijo,  a la  deriva,  vives  en  total  perplejidad  y  así  no  se  dirige  un  pueblo.

     >UN  MINISTRO  SIN  VISIÓN  ES  UN  MINISTRO  SIN  FUTURO,    SIN  PORVENIR,  VULGARMENTE  ES  UN  VAGO.

    Dios no  llama  a vagos al Ministerio ni llama  a la vagancia,  Dios  es  un  Dios  de  propósitos, Él  trabaja con objetividad.

    En  una  ocasión  Jesús  dijo:  “Hasta  ahora  yo  trabajo  y  mi  padre  trabaja” (Juan 5:17). Tenemos  como  experiencia   y  testimonio  Bíblico   que  siempre  que  Dios  llamó  a  alguien  al  Ministerio estaba  en  sus  ocupaciones,  es  decir  estaba  trabajando y  lo llamó para trabajar.

    Cuando  Dios  llamó  a  Moisés, Elías,  Eliseo, David, Samuel, Aarón, Abraham, Josué, Pedro, Andrés, Mateo, Pablo, entre otros; todos  ellos  estaban  trabajando,   porque  Dios  no  llama  ni  a vagos al  Ministerio,  ni  a  estar  en la  vagancia  en  el Ministerio.

    Yo  soy  de  los  que  creo que  una  persona  que  haya  sido  un  vago,  negligente, e irresponsable  en  lo  secular,  así  será  en  lo  espiritual, por causa de tener un carácter formado en la vagancia.

    Como Maestro lo afirmo categóricamente sin vacilar, que así de vago  como es  el  Ministro   así  será  la  Iglesia  o  quien  lo  sigue.

     Una  Iglesia  que  esté  siendo  dirigida  por  un  hombre   que  no  tenga  visión,  entra  en  el  terreno  de  la  vagancia,  de  la rutina, del cansancio espiritual, del aburrimiento, del descuido, el abandono; hasta llegar a la destrucción. Este nunca ha sido el propósito de  Dios. Él constituyó Ministros capacitándolos de poder, autoridad y señorío,  entregándoles una visión que encierra sus propósitos para ser impartida a un pueblo, es decir su Iglesia, y poder así alcanzar uno de  sus objetivos primordiales que es rescatar los valores principales del reino que es la raza humana.

     Un hombre si visión entra en el campo del hastío, lo cual es producto de la falta de visión y misión, hasta el punto, que puedes estar móvil dentro de la Iglesia haciendo la obra de Dios y sentirte cansado de lo mismo.

      El hastío no se da por la falta de actividad, sino por falta de visión y misión, una vida sin la visión y la misión de Dios, se vuelve: tediosa, aburrida, fastidiosa, latosa, repetitiva, monótona, sin interés, rutinaria, común. ///Siempre lo mismo///. Reitero, por el hastío el pueblo entra en el terreno de la vagancia, el descuido, el abandono, y el cansancio espiritual; llevándolo fácilmente a un mundo de delincuencia.

    >DONDE  NO  HAY  VISIÓN,  NO  HAY  DIRECCIÓN  SABIA.

    Proverbios  11:14  dice:  “Donde  no  hay  dirección  sabia,  el  pueblo  perece, cae, se  destruye”.

    En lo personal creo y con toda seguridad lo afirmo, cuando no se tiene visión sólo se vive del pasado junto con las desilusiones y fracasos del presente. Por lo tanto la visión es la clave para tener éxito en  el futuro. Proverbios  29:18  dice: “Sin  profecía, el pueblo se desenfrena” El  término  que  se  utilizó  del  hebreo para hacer referencia a la profecía es “ Chazon” que  también  se  utiliza para  referirse  a  la  visión.

    Debemos  tomar  en cuenta   que  Dios  nunca  ha  colocado  la  visión  sobre  el  pueblo, Él  la  coloca  sobre  el  líder  que consagró  al  Ministerio. Por esta causa es  tan  nocivo que  en  un  pueblo  no  haya  líder  donde  colocar  la  visión,  como  el que  haya  líder  sin  visión.

    Cuando  Dios  llama  a Moisés,  puso  la  visión en él para dirigir  al  pueblo,  cuando  Moisés  muere la  visión  fue  colocada  en  Josué (Josué 1:1-9)  pero  cuando  Josué  muere  no  hubo  líder   en  quien  Dios  colocara  la  visión,  esto  trajo  como resultado  que  todo  el  pueblo   se  desenfrenó y  se  rebelaron  en  contra  de  Dios  e  hicieron  sus  propósitos  ¿por  qué?  Porque  no  había  visión,  Dios  tuvo  que  levantar  Jueces  para   colocar  en  ellos  la  visión y  poder  dirigir  a  su  pueblo   bajo  sus propósitos, con  todo  y  eso  los  israelitas   no  querían  someterse  a  los  jueces y  le  costó  a  Dios  en gran  manera  para  que  el  pueblo  pudiese  entrar  en  la  visión,  porque  donde  no  hay  visión   un  pueblo  se  desenfrena.

    Tenemos  el  ejemplo  claro  de  la  Iglesia  de  los  Corintios, que por  falta  de  visión  reinó  la  anarquía,  la  división,  la  confusión  y  el  desorden tanto  moral  como  espiritual.

     Según  Hechos 18:7.11  Pablo   estuvo  con  los  Corintios  18  meses   mientras  fundaba  la  Iglesia,  yéndose y dejando  a  Apolo  encargado (Hechos 19:1).  Luego  Apolo  se  negó  a  quedarse (1ª Corintios 16:12) por lo cual  Pedro estuvo  pastoreando por un tiempo.(1ª Corintios 1:12 ) pero  ninguno  de  los  líderes  que  estuvieron  en  Corintios lo hicieron  en  una  forma  definida  y  concreta  sino  en  forma  parcial  y  ocasional.

     La Iglesia  era  dirigida  por  cartas que  el Apóstol  Pablo  escribía,  debido  a  las informaciones que la  Iglesia de Corintio en sus cartas  enviaba  a Pablo, por información que el Apóstol  recibía  de  Estéfanas,  Fortunato,  Acaico  y  los  de  Cleo. 1ª Corintios 1:11;  7:11; 16:7.

     De  esta  forma  se  dirigió   la  Iglesia  de  los  Corintios,  nunca  tuvo  un  líder al frente y por ende  nunca  tuvieron una  visión  clara  y  precisa  de parte  de  Dios.  Estos son ejemplos que nos indican  que  donde  no  hay  visión   no  hay  dirección  sabia  y  donde  no  hay  dirección  sabia  el  pueblo  se  desenfrena.

     La visión es tan importante que ella determina la vida y el destino  de los hombres. El visionario debe entender que la visión es la misma vida ya que es el sentido de ella, perder la visión es como perder la vida. 

     La visión es la fuente de la disciplina y la madre del liderazgo. El hombre con una visión clara vive una vida bien enfocada que lo mantiene en dominio propio, hasta el punto que lo lleva a ser selecto  y exigente en las elecciones no dejándose llevar por las emociones, ni las ofertas,  ni las apariencias de la vida.

     Cuando el visionario cuida la visión la visión lo cuida a él. Por causa de la visión el visionario sabio y prudente escoge: su futuro, la inversión de  su tiempo, de su dinero,  sus amistades, con quién se relaciona, con quién se asocia, lo que ve, lo que oye, su lectura. 

      El visionario debe entender que la visión es la misma vida ya que es el sentido de ella, perder la visión es como perder la vida. 

      La vida y la circunstancia por influencia diabólica se va a encargar de presentar paralelamente a la visión: fama, fortuna, pasiones desenfrenadas, entre ellas una vida de promiscuidad; con el fin de desviar la mirada del propósito de Dios. Por esta causa debemos ser selectos en nuestras decisiones, y ser cuidadosos y prudentes con los pasos que demos. Un paso y una decisión mal tomada pueden llevarse el propósito de Dios en nuestras vidas. Nunca olvides este eslogan que encierra un gran principio: “Cuando el visionario cuida la visión, la visión lo cuida a él”




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